El Ayuntamiento de Alcobendas niega el acceso completo a documentos de la Guerra Civil a un antropólogo
- Estela AndrƩs
- hace 1 minuto
- 2 Min. de lectura
Roberto FernÔndez recibió expedientes del archivo municipal con los nombres de las personas mencionadas borrados tras una resolución del Consejo de Transparencia

El Ayuntamiento de Alcobendas ha restringido el acceso completo a varios documentos del archivo municipal relacionados con la Guerra Civil y la etapa franquista solicitados por el antropólogo e investigador Roberto FernÔndez SuÔrez, especializado en memoria histórica en municipios del norte de la Comunidad de Madrid.
El conflicto comenzó cuando FernĆ”ndez SuĆ”rez solicitó consultar varios expedientes para completar la investigación de un libro sobre la memoria histórica en Alcobendas. SegĆŗn explica el investigador, algunos de los documentos solicitados contenĆan referencias a personas afiliadas a organizaciones polĆticas durante el periodo estudiado.
El consistorio, gobernado por el Partido Popular, denegó inicialmente el acceso a parte de esa documentación alegando que incluĆa datos personales protegidos. Ante esta negativa, el investigador presentó una reclamación ante el Consejo de Transparencia y Protección de Datos de la Comunidad de Madrid, argumentando que, en virtud de la legislación sobre transparencia y acceso a la información pĆŗblica, debĆa poder consultar esos documentos.
El organismo autonómico resolvió que el Ayuntamiento podĆa facilitar la documentación, pero permitiendo la anonimización de los datos personalesĀ que pudieran afectar a la protección de la intimidad.
Tras esta resolución, el Ayuntamiento entregó finalmente los documentos solicitados, aunque con numerosas partes tachadas, incluidos nombres propios y afiliaciones polĆticas. Carmen Carreras, secretaria de la Asociación Comisión de la Verdad afirma que "en una investigación sobre represión polĆtica, borrar los nombres equivale prĆ”cticamente a vaciar el documento de contenidoā. AdemĆ”s, argumenta que muchas de las personas que aparecen en los expedientes tenĆan alrededor de 20 aƱos cuando se redactaron los documentos, durante la dĆ©cada de 1930 o los primeros aƱos del franquismo. De seguir con vida en la actualidad, tendrĆan mĆ”s de 110 aƱos.
Carreras tambiĆ©n considera que limitar el acceso a este tipo de documentos dificulta la reconstrucción del pasado local, āen el caso de las cuestiones locales lo que se intenta es defender a esa gente que se ha borrado de la historia. Queremos que se implique la SecretarĆa de Estado y que, si tienen que ir a los tribunales, lo hagan por la defensa de los olvidados y del trabajo de los historiadoresā, afirma.

