• Manuel Rodríguez

Semana Santa sin fervor religioso, pero sí por sus dulces típicos

Las pastelerías están viviendo un año complicado, pero las torrijas típicas de Semana Santa las están dando un respiro

La Semana Santa más atípica que se recuerda ya ha comenzado. Sus tradicionales procesiones se han visto obligadas a no salir a las calles. Las aglomeraciones han sido el motivo por el que no se pueden celebrar. Estas supondrían un riesgo para la salud por la posibilidad de contagios de coronavirus al no poder respetarse las medidas sanitarias necesarias. Las tradiciones se han tenido que adaptar o limitar. Sin embargo, a pesar de no haber ese fervor religioso habitual, el fervor sí se mantiene con los dulces típicos de la época.


Que no haya procesiones no implica que no se puedan comer las ya tradicionales torrijas. Diario de Alcobendas se ha puesto en contacto con algunas pastelerías de la localidad como la pastelería Ramoncitos o La Espiga de Oro para conocer cómo está siendo la demanda este año. Desde las pastelerías dan una valoración positiva de cómo está transcurriendo la Semana Santa.


Pastelería Ramoncitos


Desde esta pastelería, se han sorprendido por la gran cantidad de encargos de torrijas que han recibido. "Ante la situación de este año, no esperábamos tanta demanda", asegura su dueño. También transmite que el año pasado sí que se vendió más, pero que tan solo se encuentran en un 20% menos de ventas de estos tradicionales dulces. También la pastelería hace una valoración del año. "Este año ha sido complicado, pero lo hemos podidos salvar con un 30% menos de ventas", declara el dueño del establecimiento.


Por otro lado, la pastelería también ha apostado por los huevos de pascua y declaran que ya han agotado todas las existencias. Por tanto, a falta de procesiones, buenos son los dulces para los ciudadanos.


Pastelería la Espiga de Oro


En el caso de la Espiga de Oro, muchos clientes han pasado a preguntar y encargar también torrijas. De hecho, se les han acabado de manera muy rápida. "El año ha sido difícil, pero parece que la gente con las torrijas se ha reactivado", comenta una de las trabajadoras. Expresan que se nota que la Semana Santa ha tenido su efecto, al menos, en los dulces.


En definitiva, la falta de procesiones y actividades religiosas habituales, no ha implicado que la gente pierda el apetito por los tradicionales dulces de Semana Santa. Las torrijas estarán presentes durante toda la semana.

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