• Diario de Alcobendas

"El Día nos va a acabar echando por su ruido"

Según las mediciones de decibelios, supera lo permitido. Manuel Linares tiene informes médicos que indican que sufre problemas ocasionados por este ruido que acompaña a su familia desde noviembre de 2019. El ayuntamiento se lava las manos.


Manuel Linares es un vecino de Alcobendas. Vive en un piso en la que podría vivir cualquier persona. Paga la hipoteca cada mes y trabaja. Se podría decir que lleva una vida de ciudadano normal. Sin embargo, hay algo que le diferencia con respecto a otros vecinos de la ciudad, no descansa. Puede sonar a tópico, pero verdaderamente no descansa. Y, ¿por qué no lo hace? Pues bien, todo se remonta a noviembre de 2019.

Desde esta fecha, Manuel y su familia escuchan las 24 horas del día un ruido infernal que no les deja estar tranquilos. Este ruido no es otro que el derivado del frío industrial del supermercado Día. Es decir, el ruido que producen todas las máquinas de refrigeración. Todas las máquinas están ubicadas, supuestamente, debajo de su piso y crean una reverberación acústica que hace vibrar toda la cass, según Manuel.


Además de esta reverberación, el ruido continuo es el pan de cada día para la familia de Manuel. Tanto es así que, además de colgar pancartas en su piso como muestra de quejas, ya ha llevado el asunto a los tribunales. También ha luchado por la vía amistosa, pero según el vecino, el Día no ha querido contribuir a buscar una solución.

Manuel Linares se ha quejado también al ayuntamiento y, asegura, que este, se está lavando las manos. En enero, tras meses de quejas, el ayuntamiento obligó al Día a hacer unas obras en su local para reducir los decibelios. Sin embargo, tras las obras, el problema continúa igual o peor, asegura Manuel. El ayuntamiento ya se desentiende, según Manuel, ya que le han comunicado que archivan el caso. Lo archivan a pesar de contar con más de 20 informes policiales que avalan a Manuel y con informes periciales, que el propio vecino ha tenido que contratar.

Dado que el ayuntamiento se ha lavado las manos, el caso está judicializado. Sin embargo, hasta de febrero de 2022 no está previsto que se celebre el juicio. Durante este tiempo, la familia afectada no sabe si aguantará. Manuel asegura que este ruido le ha generado problemas médicos. Problemas que atestiguan informes médicos. Ansiedad, falta de sueño, angustia, este es el día a día de la familia de Manuel Linares.

Para hacerse una idea de lo que sucede, el ruido máximo permitido en un dormitorio es de 25 decibelios, según los informes periciales que aseguran tener Manuel, se han sobrepasado y se ha llegado incluso a los 36 decibelios. Una cifrs que incumpliría con creces la ley.

El ruido es difícil de captar muchas veces con el móvil. Sin embargo, en este vídeo se pueden escuchar a las máquinas del supermercado. Hay que pensar que ese euido persiste durante las 24 horas del día. Tapones y pastillas para dormir son el único remedio que les queda para poder conciliar el sueño.

De hecho, Manuel Linares, expresa que no pueden aguantar más y que el Día les va a acabar echando de su casa. "Yo tampoco puedo vender la casa, no le haría eso ni a mi peor enemigo con este ruido". Indica también que cree que buscarán un lugar al que ir dentro de sus posibilidades económicas hasta que se celebre el juicio porque llevan 20 meses sin descanso.



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